COMING SOON : SEPTIEMBRE 2010
QUE ES THE WOW FACTOR ?
The WOW Factor es un nuevo concepto en consultoría que transforma pequeños emprendimientos en negocios exitosos. Mariana Rapoport y Cecilia Nigro, dos referentes del mundo de la hotelería y las tendencias, crearon una poderosa metodología que trabaja sobre los aspectos operativos y emocionales de un negocio.
Es el resultado de una exótica red que une a los profesionales más influyentes de la hotelería, gastronomía, interiorismo, arquitectura, marketing, ventas, comunicación, networking y management. Con un abordaje diferente y pensado a medida, evalúan exhaustivamente el ADN de cada emprendimiento, desde el funcionamiento general hasta los sutiles detalles responsables de lograr la fascinación del cliente. Asi, Cecilia y Mariana, como cabeza de un equipo, diseñan soluciones que disminuyen debilidades, identifican las amenazas, potencian fortalezas y aprovechan las oportunidades en un mercado cada vez más competitivo.
Cuando un emprendimiento puede generar una experiencia WOW, logra aumentar la ocupación y la rentabilidad, así como la fidelidad del cliente, que contagia su pasión a otros potenciales clientes, generando el poderoso boca a boca.
Es el resultado de una exótica red que une a los profesionales más influyentes de la hotelería, gastronomía, interiorismo, arquitectura, marketing, ventas, comunicación, networking y management. Con un abordaje diferente y pensado a medida, evalúan exhaustivamente el ADN de cada emprendimiento, desde el funcionamiento general hasta los sutiles detalles responsables de lograr la fascinación del cliente. Asi, Cecilia y Mariana, como cabeza de un equipo, diseñan soluciones que disminuyen debilidades, identifican las amenazas, potencian fortalezas y aprovechan las oportunidades en un mercado cada vez más competitivo.
Cuando un emprendimiento puede generar una experiencia WOW, logra aumentar la ocupación y la rentabilidad, así como la fidelidad del cliente, que contagia su pasión a otros potenciales clientes, generando el poderoso boca a boca.
Mostrando entradas con la etiqueta GOOD TO KNOW. Mostrar todas las entradas
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martes, 6 de julio de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
.: RESTAURANTES EFIMEROS :.
The Pale Blue Door, Santiago de Chile
Ocultos, efímeros, militantes del circuito under. Algunos hasta se dan el lujo de ser nómades: se construyen en pocos días y se desarman en apenas unas horas. En las grandes ciudades están en auge estos proyectos gastronómicos anticonvencionales. Se los llama Supper Clubs, Guerilla dining, y Underground, Pop- up o Secret restaurants. Las modalidades son tan variables como su forma: funcionan un día a la semana, durante un par de meses en la misma dirección y están aquellas versiones de cortísima vida, corporizadas en los hábitats más excéntricos. Una carpa de circo, el taller de un artista, un parking en desuso, el living de un departamento y hasta una casa abandonada. Cada uno, a su manera, propone experiencias irreverentes, irrepetibles, a prueba de espíritus conservadores. Su mejor publicidad es el boca a boca, una invitación posteada en Facebook, mensajes vía Twitter, o un mail invitando a los amigos y reenviado a los amigos de los amigos. La dirección es siempre secreta y se conocerá recién después de cumplir con una serie de pasos exigidos.
Pizzeria Paladar Hector, La Havana
Otro Paladar, de nombre desconocido, en La Havana
Restaurantes escondidos existen desde hace décadas. En París hace treinta años que Jim, expatriado norteamericano da de comer los domingos a desconocidos, en el living de su departamento del distrito 14. Durante los eternos años del appartheid, en el Soweto, ciudad satélite de Johannesburgo, se multiplicaron los restaurantes clandestinos en casas de familia. Vendían alcohol y comida y mantenían la estética hogareña para no despertar las sospechas de la policía. En este lado del Atlántico, Cuba presenta Los Paladares, su propia versión casera, ahora con la bendición del gobierno.
SEÑAS PARTICULARES
Son hijos de la recesión económica o bien nacieron para agitar el conservador mundillo gastronómico. Están destinados a un público ávido de nuevas propuestas, que suele pagar un precio recession-friendly por toda la experiencia. Las cocinas están dirigidas por chefs amateurs o por grandes maestros, funciona “off the record” y la mayoría carece de habilitación.
Foto Underground Restaurant, gentileza Ms. Marmite Lover
Entre los más famosos del mundo fichan el londinense Underground Restaurant de Ms. Marmite Lover quien abre las puertas de su casa para recibir a 26 comensales. También participan de la gran movida londinense, el Green Onion Supper Club, el Hidden Tea Room y el itinerante Rambling Restaurant que se arma todas las semanas en un enclave diferente: el depósito de un ferrocarril, una casa tomada o una playa de estacionamiento.
Flyer SubCulture Dining by the Dissident Chef, San Francisco
Mientras que en San Francisco, descolla el SubCulture Dining by the Dissident chef, una suerte de sociedad secreta de gourmands que operó en una variedad de lugares excéntricos, incluyendo una casilla rodante.
The Pale Blue Door dio un paso más largo cuando se convirtió en un restaurante vagabundo. Nació hace dos años en Londres, en la casa del artista Tony Hornecker, cruzó a Santiago de Chile y acaba de desembarcar en Buenos Aires. Diseñado por este escenógrafo inglés de buenas credenciales en el mundillo de la moda (trabajó para Stella Mc Cartney, las revistas ID y Vogue) abrió el fin de semana pasado en San Telmo y planea estar sólo unas noches hasta fines de mes.
The Pale Blue Door, Londres
Foto The Pale Blue Door,Santiago de Chile, gentileza Tony Hornecker
NOCHE PORTEÑA
Aunque ya hace un par de años que el fenómeno de restaurantes secretos llegó a Buenos Aires (Casa Félix en Chacarita, Almacén Secreto en Villa Crespo, Casa Salt Shaker en Barrio Norte, etc.) también experimentó tibiamente con su propio circuito de cenas itinerantes liderado por la organización apodada Las Noches Grimod.
Conocimos un par de estos emprendimientos a puertas cerradas pero la propuesta de conocer un restaurante vagabundo recién despertó nuestro interés cuando una amiga ibérica nos comentó de la llegada de The Pale Blue Door. Nos anotamos vía mail y allí fuimos la noche de su inauguración. Una experiencia más que inquietante, aquí narrada bajo dos voces. The Pale Blue Door, Buenos Aires
SEGÚN CECILIA
"Mi amiga Lucía, periodista epañola radicada en Buenos Aires, me llamó para consultar dónde podía alquilar vajilla "vintage" para un restaurant que estaría abierto solo por un mes.-“Un mes?”, le pregunté.
-“Sí”, me respondió, “es de mi amigo inglés Tony Hornecker. Hace dos años se embarcó en "The Pale Blue Door", un proyecto que surgió cuando se quedó sin, literalmente, una sola libra en su bolsillo y empezó a pensar como ganarse la vida, muy a lo British por supuesto. Tony –siguió diciendo- creó uno de los tantos restaurantes vagabundos que con cada vez con más frecuencia se ven en diferentes partes del mundo. Este restaurante itinerante se instala durante un mes en un lugar, prepara comida austera pero tiene una propuesta difícil de pasar inadvertida por su estética grunge/trash. Tony elige lugares de lo más raros, derruidos, inhóspitos pero súper divertidos”.
Me convenció. Fuimos a la carga el viernes a la noche, y sumamos a Marcela Naon, especialista en moda y retail de Wow Factor, sin saber dónde la invitábamos. El precio era $120 por persona “all inclusive”, que no sé si me pareció excesivo, pero preferí dejar de lado mis prejuicios y partir rumbo a la calle Carlos Calvo, en el corazón de San Telmo.
Raro, la puerta no existía. Por fuera se veía una casa del 1800, con todas las ventanas tapiadas con cemento y grafiteadas. Llamamos a un celular y nos indicaron que se entraba por un estacionamiento, oscuro, al lado de la casa. Un camino marcado sólo con velas "Ranchera" y de ahí en más nos dimos cuenta que era una de esas experiencias que no todos disfrutan pero que definitivamente al team WOW nos fascina!
No era un restaurant, no era una casa en pie, sino un lugar totalmente abandonado, una casona con gloriosas columnas, exteriores con dameros y habitaciones de techos altísimos que miraban a un patio interno. Me impactó la instalación, el lugar estaba intervenido, paredes pintadas, maderas que unían sogas y ruedas de bicicleta suspendidas a lo Duchamp, y una cuasi entrada, hecha con maderas de cajón de manzana y una luz celeste que iluminaba a la prefabricada “Pale Blue Door”.
El resto, fue toda una experiencia, desde el Drag Queen que nos recibió con un mega sombrero de símil leopardo hasta el simpático creador, Tony. La comida si bien no fue algo que recomendaría especialmente, constaba de una entrada con ensalada a la griega; principal de carne (a lo British y no muy well done, pero digna) con papas y una salsa de crema, vino blanco y tinto y un postre que no logro definir. ¿Eran duraznos con crema y crumble?
El show no fue sorprendente pero todo coincidía. El espacio, la comida, el lugar, la gente, todo muy alocado y definitivamente British (y, desde ya, no para todos). Me atrapó por lo diferente. No lo recomiendo para impresionables pero sí para gente que tiene una mirada cero prejuiciosa y muy estética, que le atrae lo "nuevo y poco usual".
SEGÚN MARIANA
Fui a la buena de dios, excitada con la propuesta, pero sin saber mucho de qué iba. Llegamos a las diez, media hora más tarde. Estacionamos justo frente a la dirección señalada: una casona tapiada, sin señales de vida.
Tres mujeres solas, una noche oscura, una casa abandonada, cero indicio de un restaurante secreto.
“¿Será una broma? ¿Nos equivocamos de calle y altura?”, seguí elucubrando. Cecilia llamó al teléfono del restaurante. Yo llamé a mi marido: “Si nos secuestran (¡Ja, que paranoia!), él sabrá dónde buscarnos”, pensé.
“Si nos pasa algo, estamos en Carlos Calvo al bla bla bla”, alcancé a decirle con un poco de vergüenza y corté en el preciso momento que nos abrieron el portón y vislumbré un oscurísimo playón de estacionamiento frente a nosotras. Desierto, obviamente.
Cristóbal, un chileno de unos treinta años, nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja y nos condujo por las penumbras hasta dar con este insólito restaurante armado en una magnífica casona en ruinas. Segunda escena tranquilizadora: estaba lleno y la gente no mostraba signos de horror. No ví rostros familiares pero los pocos que descubría, tenían gestos placenteros. La gente comía y se divertía. Por fin me aflojé del todo. Y empezó el tiempo del disfrute.
-“¿Cómo se te ocurrió armarlo?”, le pregunté.
-“Me estaba muriendo de hambre y no tenía para comer” me contestó.
-“¿Tu primer plato fueron papas y cebollas?, le retruqué con cierta ironía. No podía imaginar cómo financiaría su emprendimiento.
-“No”, me contestó en un inglés cerradísimo y entendí algo así como que había conseguido financiación.
Pasó de todo pero tampoco pasó nada extraordinario. Los platos de comida salían de una cocina improvisada en un cuarto derruido. El Drag Queen hizo su show tercermundista trepado a una tarima. Simpático. Dos parejas huyeron antes de probar el postre. Su mesa estaba pegada al “escenario”, sobre un enclenque andamio. “No es lo que imaginábamos”, nos dicen con una cara cruza de desilusión y espanto.
A la una emprendimos la retirada, casi todos al mismo tiempo. Se veían sonrisas de satisfacción y en otros, desconcierto. Nosotras, en cambio, disfrutamos de la experiencia. De la luz de las velas, de la escenografía surrealista, de la amabilidad de los organizadores. Pasamos por alto la incomodidad, los posibles riesgos de derrumbe y la comida. Y como Cecilia bien lo dijo, es una propuesta para pasar una noche diferente e irrepetible, dejando de lado los prejuicios y altas exigencias que le demandaríamos a cualquier otro restaurante.
Próximas fechas 18, 21, 25 y 28 de marzo a las 21.30. El menú ($120) incluye media botella de vino por persona. Previa reserva por e-mail se obtienen las coordenadas específicas de la casa en San Telmo. http://tonyhornecker.wordpress.com/
viernes, 5 de febrero de 2010
.: Mi Buenos Aires WOW :.
Foto Juan Hitters / Surpressagencia
CACERIA GOURMET
Almas de sibaritas, recorremos la ciudad experimentando delis, panaderías, restaurantes, confiterías, mercados, bombonerías. Nuestro listado es ecléctico: nos cautiva tanto una bondiola glaceada con membrillo y humita criolla como un vaso de afrodisíaca limonada con jengibre y menta. Aquí les revelamos nuestras mayores debilidades en cuestiones culinarias.
Foto gentileza Lothus Neo Thai
- El curry de langostinos en leche de coco y los buñuelos de banana del Lothus Neo Thai, encantador restaurante regenteado por la chef Ceso Carena, palabras mayores cuando hablamos de la cocina del sudeste asiático. El curry. de un picor intenso, es apto sólo para paladares bravos, mientras que los bocaditos de banana, es una opción más democrática. Llegan a la mesa calentitos con una bocha de helado de crema, salpicada con coco rallado y baño de salsa de miel. Manjar de los dioses (Arribeños 2265, Chinatown).
Gentileza Celeste Najt/surpressagencia
- Dos propuestas sublimes en Casa Cruz: Magret de pato crocante con pickles de ciruelas y duraznos, y la bondiola glaceada con membrillo y humita criolla. En este glamoroso restaurante no se respira más un aire snob. Aquí se está para disfrutar de una experiencia culinaria y sensorial superlativa, sin estridencias y con mucha elegancia. A su cabeza está el polifacético Germán Martitegui, creador también de Olsen y Tegui, otras dos propuestas que encabezan nuestro ranking de favoritos (Uriarte 1658, Palermo S).
- Las tarteletas de frambuesa del patissier bretón Franck Dauffouis. Absoluta delicadeza, con base de masa suave, rellena de chantilly y coronada con frambuesas fresquitas (Ambrosetti 901, esquina Franklin, Parque Centenario).
- Las populares medialunas de la cadena Haus Brot. Extremadamente adictivas, a base de harina y azúcar integrales.
- Las masitas con frutas secas de La Patisserie Française. Triangulitos de lluvia de almendras que se nos hacen agua en la boca (Malabia 2355, Palermo).
- La leche orgánica, entera y fresquísima, de la Granja Azucena, ordeñada por Néstor, chacarero de sonrisa ancha y piel curtida (Mercado agroecológico, Federico Lacroze 4171, Chacarita, miércoles y sábados).
- El maracuyá congelado de los supermercados del Chinatown. Con un aroma embriagante, marida de maravillosas con vodka (Arribeños entre Mendoza y Olazábal, Belgrano).
- Los corazones de alcauciles en aceite de Mamma Rosa. Tentaciones producidas por empresa gourmet mendocina (Carranza y Guatemala, Palermo).
- El queso brie de Le Fermier, producido en tambo de Suipacha, zona tambera por excelencia. Suave pero con cuerpo. Hormas a domicilio, a precios muy amables, para congelar sin problemas durante un par de meses.
- Glorioso, el tiradito “Carpassion”, de Yuku Osaka. Láminas de salmón crudas, bañadas de miel de maracuyá y tiritas de masa philo crocantes, preparado por Hernán, simpático sushi-man detrás la barra . (Costa Rica 5511, Palermo H)
BUENOS AIRES PARA COMPARTIR CON EXTRANJEROS:
Foto Juan Hitters/surpressagencia
- Para palpitar el viejo Buenos Aires, el de los inmigrantes españoles, reservamos mesa en El Globo emblemática institución gastronómica a punto de celebrar cien años de existencia. Atendido por mozos auténticos, de su cocina marcha el puchero mixto y las ancas de ranas a la provenzal. Tiernitas y sabrosonas, servidas con papas a la provenzal. (Hipólito Yrigoyen 1199, Montserrat). La sobremesa continúa en el Tortoni, mítica confitería del 1893, con mesas de roble y mármol, bustos de bronce de Gardel y lucarnas de vitral. Una gloria de la Bélle Epoque porteña. (Av. De Mayo 825/29).
- Para que conozcan más profundamente la ciudad, los ponemos en manos de Hebe Cafferata, alma Mater de Wanderlust Expediciones. Hebe diseñó una serie de salidas, una más atractiva que la otra, siempre lideradas por expertos. La programación variopinta incluye desde un “Milonga Hoping” con la bailarina Milena, caminatas borgeanas, circuitos arqueológicos, paseos arquitectónicos, rastreo de la herencia judía, y otros tantos más, para todos los gustos e inquietudes (tel. 011-5218-4856).
Gentileza el Banderin
- A disfrutar de una copa de grapa en El Banderín, en esquina apacible del barrio de Almagro. Acodado sobre la barra de madera encontrarán a Don Mario, orgulloso hijo del fundador de este café abierto en el 1923 . De sólo diez mesas, sus paredes están atiborradas de camisetas y banderines de fútbol, y fotos de personajes, incluyendo al Capitán Piluso (Guardia Vieja esquina Billinghurst).
Foto de Facundo de Zuviría para Fundación Proa
- A Proa! Absoluto lujo que exista en La Boca esta prestigiosísima fundación dedicada al arte contemporáneo internacional. Funciona en casona de inmigrante reciclada con maestría por el estudio italiano Caruso Torricella. En la actualidad, despliegan una visión audaz de videos, presentando a Dead Forest (Storm), conmovedor trabajo del argentino Charly Nijensohn, artista que se propuso captar la degradación de la selva amazónica y la tensión entre el hombre y la naturaleza. Después de la recorrida, parada obligatoria en la cafetería de los Petersen, amplio y aireado espacio con muebles de diseño italiano, para disfrutar de un delicioso tentempié con la vista quinqueliana del Riachuelo (Pedro de Mendoza 1929, Caminito).
- Los domingos por la mañana a la Feria de Mataderos. Para respirar el pintoresquismo aire de esta fiesta popular callejera, con pinceladas gauchescas, sin salir de la ciudad. Carreras de sortijas, conjuntos folklóricos en vivo, bailes típicos (chamamé, chacareras, zambas, gatos) y para calmar al hambre, decenas de chiringuitos de choripán (algunos de dudosa higiene), y otros más prolijos, donde preparan en enormes cacerolas locro y tamales. Lo más delicioso, son las brochettes de frutillas y kiwi bañadas de caramelo Hay tiempo para shopping también en la feria de artesanos: filas y filas de puestitos variopintos, donde los artesanos del campo ofrecen clásicos cinturones descarnados, alfombras de cuero de vacas y cuchillos de alpaca. No pasar por alto el Bar Oviedo (Av Lisandro de la Torre 2407), en esquina estratégica del 1900, célebre reducto de payadores en tiempos pasados (Avda. Lisando de la Torre y av de los Corrales, Mataderos).
TRES DISEÑADORES ARGENTINOS PARA AMAR
Gentileza Pablo Ramirez
- Pablo Ramírez maestro del diseño argentino contemporáneo, recibe en su pristina tienda de San Telmo. Cultor de una paleta que rara vez se despega del blanco y el negro, en persona -y en su ausencia Gonzalo- nos orientará, con paciencia y sinceridad, hasta descubrir esa prenda sinuosa y elegante que nos queda mejor que ninguna, con el plus que no pasará de moda al poco de andar. Dos novedades de último momento: vestirá a Soledad Villamil (por la nominada “El Secreto de sus Ojos”) en la próxima entrega de los Oscar y -desde el lunes 15 de febrero- empieza El Mercado Ramirez, su liquidación de temporada. Oportunidades increíbles (Perú 587).
- Lucila Iotti diseñadora de zapatos! En su pequeña boutique pero que basta para hipnotizarte, Lucila despliega su universo femenino plagado de tacos altos, combinaciones osadas que jamás pierden un ápice de glamour. Fue elegida por segundo año consecutivo por el ojo experto de The Cool Hunter (Malabia 2212, Palermo Viejo).
Fotos Pompi Gutnisky
- En su fantasiosa tienda del Museo Metropolitano, Celedonio Lohidoy descubre su universo de joyas signadas por un excéntrico barroquismo. La vidriera, en sus manos, adquiere un vuelo poético hechizante (Castex 3225, Palermo Chico).
REGALOS LOCALES DE LO MAS CHIC
Gentileza Mineralia
- Para bijou contemporánea, vamos a Mineralia, creación de las artistas plásticas Angeles Arguimbau y Alicia Tilmant, que continuamente exploran con materiales no tradicionales, como filamento de nylon teñidos a mano, hilo de teflón o chaguar. Piezas únicas y ediciones limitadas. (Terrero 3024, Lomas de San Isidro).
- Las acariciantes mantas y throws de pelo de llama y lana de oveja extraída de animales criados en el Altiplano por collas. Festival de colores en fucsia, lila, violeta, maíz, verde, uno más bonito que el otro. Pampa Brava.
Gentileza tota reciclados
- Con botones viejos, alambres, objetos antiguos y miles de objetos inimaginables, las reconocidas internacionamente, Marcela Muñiz y Valeria Hasse crean las más eclécticas piezas de bijoux con el sello Tota Reciclados. (Costa Rica 4468, estudio 5, Palermo).
- Las alfombras bordadas a mano y los ponchos de oveja y de llama de los Avar Saracho, dinastía familiar de productores textiles catamarqueños que hilan a mano, tiñen con productos vegetales y tejen maravillas en telar criollo.
Gentileza Aire del Sur
- Rústico pero extremadamente chic, es la línea de accesorios para la casa ideados por Marcelo Lucini - factotum de Aire del Sur – y su línea de moda a cargo del creativo diseñador Ariel Estanga. Súper Glam el cinturón modelo Monik, de cuero con hebilla de ónix y alpaca y clutch Eva Mil de alpaca ónix y cuero de cabra negro (Fitz Roy 1885 Palermo H y Alvear 1883, Recoleta).
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lunes, 28 de septiembre de 2009
.: UNA BRUJULA PARA RESTAURANTES :.
Mundialmente, la tasa de fracaso de un restaurant ronda en el 80% ... increíble, no? Es decir, que a de aqui a un año, lo más probable es que queden sólo dos de cada diez que hoy están en marcha. Pero no todo son malas noticias. Todo emprendimiento gastronómico puede, con mucho trabajo tanto antes de la apertura y durante su funcionamiento, pertenecer al codiciado y selecto grupo del 20% exitoso. Tema arduo si los hay, pero no imposible.
Un punto no menor y a la vez importante en el proceso de ser WOW, es empaparse de las nuevas tendencias que soplan del primer mundo y revuelven el universo gastronómico, para detectar por dónde rumbear. Cortito y al paso, acá van tres tendencias de lo más hip and chic, apenas exploradas en la Argentina, si está pensando en abrir un negocio gastronómico (fotos:material de difusión)
Las cantinas de lujo: espacios sociales para encontrarse con familia y amigos. La planta suele ser libre, equipada con grandes mesas comunitarias e individuales, y sillas y banquetas retro –algunas emulan el equipamiento del colegio- que evocan la aceleración y el abarrotamiento típico de un almuerzo estudiantil. Las paredes están revestidas con empapelados o con murales, y la iluminación es de diseño contemporánea combinada con arañas de caireles. Son lugares cálidos, amables, con un servicio eficiente. Bebidas y comidas están diseñadas para ser compartidas: se sirven en platos x-large, en ollas y jarras. Un buen ejemplo es Fabbrica, en Rotterdam, Albion y St. John´s en Londres.
Un punto no menor y a la vez importante en el proceso de ser WOW, es empaparse de las nuevas tendencias que soplan del primer mundo y revuelven el universo gastronómico, para detectar por dónde rumbear. Cortito y al paso, acá van tres tendencias de lo más hip and chic, apenas exploradas en la Argentina, si está pensando en abrir un negocio gastronómico (fotos:material de difusión)
Las cantinas de lujo: espacios sociales para encontrarse con familia y amigos. La planta suele ser libre, equipada con grandes mesas comunitarias e individuales, y sillas y banquetas retro –algunas emulan el equipamiento del colegio- que evocan la aceleración y el abarrotamiento típico de un almuerzo estudiantil. Las paredes están revestidas con empapelados o con murales, y la iluminación es de diseño contemporánea combinada con arañas de caireles. Son lugares cálidos, amables, con un servicio eficiente. Bebidas y comidas están diseñadas para ser compartidas: se sirven en platos x-large, en ollas y jarras. Un buen ejemplo es Fabbrica, en Rotterdam, Albion y St. John´s en Londres.
Palacios dulces: exclusivamente a medida de golosos. Esta tendencia arrancó en Magnolia Bakery del Soho, con sus famosos cup cakes (remember Sex & the City?) y empezó a desparramarse por el mundo. En Tokio hay dos deliciosos ejemplos: en the Candy Restaurant los chefs elaboran únicamente caramelos que se sirven en grandes platos blancos. Otro que le rinde culto al buen cacao es el Salon du Chocolat, diseñado por el estudio Wonderwall. Es un restaurante elegante donde los comensales se sientan a degustar diferentes tipos de chocolate. Sin quedar atrás, el fabuloso clásico Laduree (en Paris, Londres, Suiza, Monaco, Tokyo y tantos otros rincones del planeta), es el templo de los macarons multicolores y el buen gusto desde mediados del 1800. En Buenos Aires aparecieron en los últimos tiempos modelos adaptados al gusto porteño. En Palermo H agendarse “En el nombre del postre”, pequeño local para degustar in situ macarones, tortas, muffins, ganaches, chupetines, jaleas. A pedido del público, se vieron forzados a sumar algunas opciones de sándwiches. En Palermo Soho, fichar Muma´s cupcakes, éxito instantáneo de este gracioso y diminuto local especializado en mini tortas, bien al estilo americano.
Salones clásicos y modernos: Un regreso a la sofisticación, elegancia y clasicismo. Esta tendencia surge como respuesta al aumento significativo de clientes que exige un regreso al viejo servicio con mozos eficientes y educados, que trabajan con eficacia pero sin nerviosismo. Ejemplos, Le Bar 228 (Hotel Le Meurice Paris, y el Plaza Athenee Paris, del mismo grupo) por Philip Starck // Barclay Prime (Philadelphia, USA) by India Mahdavi // Artesian Bar (Langham Hotel London) by David Collins Studio.
domingo, 20 de septiembre de 2009
.: TIENDAS WOW :.
Una tienda logra arrancar un WOW cuando cumple con la ecuación de autenticidad + excelente servicio + maravillosa experiencia. Hoy el desafío de las tiendas es adaptarse a un nuevo lenguaje, una nueva realidad y evolucionar con los gustos y necesidades de los consumidores.
Selfridges, Londres
En la actualidad, la mayor parte de los productos se puede conseguir on line: pero una tienda debe ofrecer una sensación de placer muy superior a una simple transacción económica. Debe ser impactante, original, fresca y ofrecer interacción con el consumidor y por sobre todas las cosas una conexión emocional que genere una experiencia memorable.
Algunas Tiendas WOW:
10 Corso Como, Milano
Algunas Tiendas WOW:
- Colette, Paris
- Muji, Tokyo
- Le Bon Marche, Paris
- MAC, Soho NY
- Melissa, Sao Paulo,
- Clube Chocolat, Sao Paulo
10 Corso Como, Milano
Liberty, Londres
Pearl River Mart, Soho NY
Dover Street Market, Londres
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